TERMÓMETRO VACACIONAL 2026

Editorial por Lic Beltza Peggy

Especialista en Comercio Exterior y Régimen Aduanero

El termómetro económico de enero de 2026 no marca expansión. Marca ajuste.

La inflación mensual fue de 2,9 %, con una variación interanual del 32,4 %. No es un desborde, pero tampoco es estabilidad consolidada. Es un repunte dentro de una desaceleración incompleta.

En paralelo, las importaciones registraron una caída respecto a enero de 2025 y la balanza comercial mantuvo superávit. A primera vista, podría leerse como una mejora. Sin embargo, el análisis fino muestra otra dinámica: menor volumen importado, mayor selectividad aduanera —con una reducción significativa de canales verdes y aumento de controles— y un comercio exterior más contenido que expansivo.

Desde mayo de 2025 la economía doméstica viene mostrando señales de retracción que se profundizaron en noviembre, con indicadores prolongados de enfriamiento señalados por la Cámara Argentina de Comercio y la Unión Industrial Argentina. No se trata de un fenómeno puntual, sino de una tendencia que atraviesa consumo, industria y servicios.

A este escenario se suman factores institucionales. Las discusiones legislativas en Diputados y Senadores sobre “inocencia fiscal” y “modernización laboral” generan expectativas, pero también incertidumbre regulatoria. Los paros nacionales de febrero, cuantificados por estudios académicos como los difundidos por UADE, agregaron pérdidas económicas adicionales en comercio, transporte y servicios.

Los datos no muestran colapso. Pero tampoco muestran despegue.

El cierre de más de 18.000 pymes durante 2025 y la reducción de empleadores registrados son indicadores que explican por qué el consumo interno no encuentra aún un piso sólido de recuperación.

El termómetro vacacional indica que la política trabaja con intensidad para revertir una situación económica compleja, heredada de años de desorden y mala administración. El ciudadano de a pie mantiene la esperanza de que la economía pueda enderezarse, pero en el presente se percibe un creciente malestar social: preocupación, incertidumbre y una espalda financiera cada vez más agotada.

Aun así, persiste un voto de confianza hacia el plan económico propuesto. No es euforia. Es expectativa contenida. Y el desafío será que el tiempo político y el tiempo económico logren sincronizarse antes de que la paciencia social se convierta en desgaste estructural.

Articulo Original: https://www.despachantesenred.com.ar/termometro-vacacional-2026/

Facebook
Twitter
LinkedIn