Las tres Argentinas: sin las pymes, la estabilidad no se sostiene

En su columna del 23 de octubre en El Cronista Comercial, Bernardo Kosacoff (profesor de la Escuela de Negocios de la UTDT y de la UBA) plantea una idea que desde UNEPP venimos sosteniendo: la estabilidad macroeconómica es necesaria, pero no alcanza. Sin una transformación productiva que genere productividad, exportaciones y empleo formal, la estabilidad queda expuesta. Y, a la inversa, sin previsibilidad las empresas acortan horizontes, postergan inversiones y pierden aprendizajes.

Placa UNEPP: Las tres Argentinas. Estabilidad sin pymes no alcanza. Núcleo moderno ~20%, segmento pyme 50–55%, informalidad ~25% del valor agregado.

Una economía, tres realidades

Kosacoff describe una estructura productiva heterogénea, con tres Argentinas que conviven:

  • El núcleo moderno (alrededor del 20% del valor agregado): empresas de alta productividad, innovación e inserción internacional en energía, minería, agroindustria y servicios avanzados. Genera buena parte de las exportaciones, pero su peso en el empleo es limitado. Hoy además cuenta con precios internacionales favorables y con los incentivos del RIGI.
  • El segmento intermedio (entre el 50% y el 55%): pymes formales orientadas al mercado interno, con saber productivo y trabajadores capacitados, pero con brechas de financiamiento, tecnología, calidad y gestión. Ahí se concentra una parte fundamental del empleo formal.
  • La Argentina de la informalidad (cerca del 25%): baja productividad, empleo precario y exclusión, con restricciones que no se resuelven por decreto.

El riesgo que preocupa a las pymes

El autor distingue transiciones virtuosas (de la informalidad a la formalidad y del segmento intermedio al núcleo competitivo) de una regresiva: la caída del segmento pyme hacia la informalidad. Cuando las ventas caen de forma persistente, falta inversión y la apertura llega sin mecanismos de adaptación, se destruyen capacidades acumuladas durante años. En palabras de Kosacoff, cuando una empresa cierra «se dispersan equipos, rutinas, vínculos con proveedores y conocimiento tácito». Los trabajadores pasan a la informalidad, el Estado recauda menos y el desarrollo se debilita.

Es exactamente lo que vemos todos los días en las MiPyMEs que representamos.

Qué propone el análisis

La respuesta, según el autor, no pasa por elegir sectores ganadores ni por volver a protecciones permanentes, pero tampoco por esperar que la apertura y la estabilidad resuelvan todo solas. Plantea una política de capacidades: previsibilidad, precios relativos compatibles con la inversión, financiamiento por etapas, acceso a bienes de capital importados, desarrollo de proveedores vinculados a las empresas tractoras, y programas con metas verificables que se corrijan o cierren si no funcionan.

La postura de UNEPP

Coincidimos con el diagnóstico y queremos hacer foco en el centro del problema: el segmento intermedio es el que sostiene el empleo formal, y hoy es el más expuesto. Por eso, desde UNEPP planteamos algunas preguntas que el debate público todavía no respondió:

  • ¿Qué herramientas concretas de adaptación tienen las pymes que compiten con importaciones mientras se completa la apertura?
  • ¿Cómo se garantiza que los beneficios que recibe el núcleo exportador lleguen a sus proveedores pymes y no queden en enclaves desconectados?
  • ¿Cómo se hace económicamente viable la formalidad, cuando la carga fiscal y los costos de cumplimiento ante ARCA siguen pesando lo mismo sobre una microempresa que sobre una gran firma?

Como dice el propio Kosacoff, el éxito no se mide solo por cuánto se estabilizó la economía, sino por cuántas empresas y trabajadores pudieron crecer en productividad. Para que esa estabilidad sea duradera, las pymes tienen que poder ser parte.

Fuente: Bernardo Kosacoff, «Las tres argentinas: transformar para sostener la estabilidad», El Cronista Comercial, 23/10/2026.

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